11 octubre 2010
El FC Cartagena vuelve a tropezar.
Cuando han transcurrido tan sólo siete jornadas de competición y el trabajo del técnico comienza a ponerse en entredicho es mala señal. Eso es precisamente lo que está ocurriendo en el seno del FC Cartagena dónde, por primera vez desde que Juan Ignacio Martínez se hizo cargo del equipo tras su llegada al fútbol profesional, el puesto de entrenador parece no tener un dueño claro.
No corren buenos tiempos, por tanto, para el club cartagenerista; un club que, a pesar de haber realizado un esperanzador inicio de campeonato, ha visto como sus resultados se tornaban bastante irregulares, hasta llegar al punto de sumar solamente dos de los últimos doce puntos en juego.
La última gota que está haciendo colmar el vaso de la paciencia del presidente y cierto sector de la afición es la trayectoria del equipo como local. Ya en la pasada campaña esta fue la asignatura pendiente, y en esta se está agravando la situación. Cuatro partidos como local con un pobre bagaje de cuatro puntos (1 victoria, 1 empate y 2 derrotas), los mismos puntos que se han logrado como visitante en los tres encuentros disputados como foráneo.
Además se da el hecho de que el Cartagena se está convirtiendo en un equipo chollo para sus rivales: el CD Numancia ganó su primer encuentro ante los de Juan Ignacio; el Córdoba hizo tres cuartos de lo mismo hace tres semanas en el Cartagonova; el pasado fin de semana los albinegros se enfrentaron a un CD Tenerife con ‘cero’ puntos en su casillero y los isleños consiguieron su único punto de la temporada; y el pasado domingo el Nástic de Tarragona, que llevaba cuatro jornadas sin anotar ni un solo tanto, hizo dos en el Cartagonova y a punto estuvo de llevarse los tres puntos.
Todo esto deja en entredicho el trabajo del técnico alicantino, que nunca antes había pasado por una situación similar y comienza a ver como su trabajo es cuestionado desde ciertos sectores de la afición y algunos medios de comunicación (ávidos de polémicas y sedientos de noticias). Por ahora desde el club no ha sido cuestionado el trabajo del entrenador, pero los resultados mandan y, tras la gran temporada realizada el año pasado, parece que el listón quedó demasiado alto. Cuando el pasado año todos estaban dispuestos a sufrir y esperaban una campaña difícil, este han aumentado las exigencias y ya nadie parece acordarse de dónde se encontraba el equipo hace catorce meses.
Yo personalmente creo que es una osadía cuestionar el trabajo de Martínez al frente del equipo, considero que es un entrenador que se ha ganado la confianza de sus jugadores, que mantiene al vestuario unido y que es capaz de revertir esta situación. Tal vez sólo se cuestión de volver a los dorsales dorados en las elásticas albinegros, ya que desde que pusieron en color negro el equipo no ha logrado vencer. Bromas a parte, creo que no hay que someter al equipo tanta presión ni exigir que esté arriba cuando en realidad el FC Cartagena no es un grande de la categoría sino un equipo humilde cuyo único objetivo es mantenerse en la categoría dónde tanto esfuerzo costó llegar. La pasada campaña, sin presión, casi se logra una hazaña; esta temporada los rivales ya conocen el tipo de fútbol que realiza el equipo y no será tan ‘fácil’, por lo que conviene restar presión y poner el listón un poquito más bajo. Nos irá mejor así.
No corren buenos tiempos, por tanto, para el club cartagenerista; un club que, a pesar de haber realizado un esperanzador inicio de campeonato, ha visto como sus resultados se tornaban bastante irregulares, hasta llegar al punto de sumar solamente dos de los últimos doce puntos en juego.
La última gota que está haciendo colmar el vaso de la paciencia del presidente y cierto sector de la afición es la trayectoria del equipo como local. Ya en la pasada campaña esta fue la asignatura pendiente, y en esta se está agravando la situación. Cuatro partidos como local con un pobre bagaje de cuatro puntos (1 victoria, 1 empate y 2 derrotas), los mismos puntos que se han logrado como visitante en los tres encuentros disputados como foráneo.
Además se da el hecho de que el Cartagena se está convirtiendo en un equipo chollo para sus rivales: el CD Numancia ganó su primer encuentro ante los de Juan Ignacio; el Córdoba hizo tres cuartos de lo mismo hace tres semanas en el Cartagonova; el pasado fin de semana los albinegros se enfrentaron a un CD Tenerife con ‘cero’ puntos en su casillero y los isleños consiguieron su único punto de la temporada; y el pasado domingo el Nástic de Tarragona, que llevaba cuatro jornadas sin anotar ni un solo tanto, hizo dos en el Cartagonova y a punto estuvo de llevarse los tres puntos.
Todo esto deja en entredicho el trabajo del técnico alicantino, que nunca antes había pasado por una situación similar y comienza a ver como su trabajo es cuestionado desde ciertos sectores de la afición y algunos medios de comunicación (ávidos de polémicas y sedientos de noticias). Por ahora desde el club no ha sido cuestionado el trabajo del entrenador, pero los resultados mandan y, tras la gran temporada realizada el año pasado, parece que el listón quedó demasiado alto. Cuando el pasado año todos estaban dispuestos a sufrir y esperaban una campaña difícil, este han aumentado las exigencias y ya nadie parece acordarse de dónde se encontraba el equipo hace catorce meses.
Yo personalmente creo que es una osadía cuestionar el trabajo de Martínez al frente del equipo, considero que es un entrenador que se ha ganado la confianza de sus jugadores, que mantiene al vestuario unido y que es capaz de revertir esta situación. Tal vez sólo se cuestión de volver a los dorsales dorados en las elásticas albinegros, ya que desde que pusieron en color negro el equipo no ha logrado vencer. Bromas a parte, creo que no hay que someter al equipo tanta presión ni exigir que esté arriba cuando en realidad el FC Cartagena no es un grande de la categoría sino un equipo humilde cuyo único objetivo es mantenerse en la categoría dónde tanto esfuerzo costó llegar. La pasada campaña, sin presión, casi se logra una hazaña; esta temporada los rivales ya conocen el tipo de fútbol que realiza el equipo y no será tan ‘fácil’, por lo que conviene restar presión y poner el listón un poquito más bajo. Nos irá mejor así.
09 octubre 2010
Ya toca ganar.

Han pasado ya tres jornadas desde que el FC Cartagena sumó tres puntos en un partido, fue en el Municipal Cartagonova el sábado 10 de septiembre ante el FC Barcelona (5-1). Tras seis jornadas disputadas podemos catalogar el inicio liguero de los de Juan Ignacio como bastante irregular; después de un comienzo de competición prometedor en el que se venció a domicilio al Xerez por 1-4, los cartageneros se han mostrado titubeantes en el resto de partidos, salvando el anteriormente comentado ante el filial azulgrana.
Toca ya vencer y convencer, sobre todo en casa, dónde los equipos deben mostrarse más seguros. Después de una racha de lesiones y sanciones parece que a la plantilla albinegra regresa la normalidad. Ya se han recuperado los centrales aunque faltarán el capitán Mariano Sánchez, quién fue expulsado la semana pasada por doble amarilla, y Chus Herrero, que vio la roja directa casi al final del encuentro.
Lo normal es que el público responda sea cual sea la trayectoria del equipo, aunque es más lógico que, conforme vayan sucediéndose los buenos resultados, el número de asistentes vaya aumentando. Los resultados llegarán porque hay una buena plantilla, no podemos esperar que esta temporada sea como la anterior porque eso es una tarea prácticamente imposible, pero también cabe recordar que alguno de los equipos que ascendieron la pasada temporada tuvieron un inicio de liga muy irregular y después realizaron una gran segunda vuelta. Por eso conviene estar siempre con el equipo y no meter más presión que la extrictamente necesaria.
Para este partido vienen convocados, por parte del Nástis de Tarragona: Rubén Pérez, Mingo, Alex Ortiz, Sergio Díaz, Medina, Morán, Walter, Alex Cruz, Powel, Moragón, Seoane, Raul Fuster, Juan, Miki, Xisco Campos, Rodri, Gerardo y Eloy Gila. En el FC Cartagena Juan Ignacio ha llamado a: Casilla, Rebollo, Pablo Ruiz, Cygan, Bothelo, Clavero, Txiki, Cala, Lafuente, Toni Moral, Longás, Julien, Keko, Iñaki Muñoz, Riau, Víctor, Toché y Goiria.
Pues lo dicho, que ya es hora de que el Cartagena encauce su trayectoria y comienze a reportar alegrías a una afición que seguro que va a responder fiel a la cita y se verá un gran encuentro en un césped que (por cierto) ya está mucho mejor.
Toca ya vencer y convencer, sobre todo en casa, dónde los equipos deben mostrarse más seguros. Después de una racha de lesiones y sanciones parece que a la plantilla albinegra regresa la normalidad. Ya se han recuperado los centrales aunque faltarán el capitán Mariano Sánchez, quién fue expulsado la semana pasada por doble amarilla, y Chus Herrero, que vio la roja directa casi al final del encuentro.
Lo normal es que el público responda sea cual sea la trayectoria del equipo, aunque es más lógico que, conforme vayan sucediéndose los buenos resultados, el número de asistentes vaya aumentando. Los resultados llegarán porque hay una buena plantilla, no podemos esperar que esta temporada sea como la anterior porque eso es una tarea prácticamente imposible, pero también cabe recordar que alguno de los equipos que ascendieron la pasada temporada tuvieron un inicio de liga muy irregular y después realizaron una gran segunda vuelta. Por eso conviene estar siempre con el equipo y no meter más presión que la extrictamente necesaria.
Para este partido vienen convocados, por parte del Nástis de Tarragona: Rubén Pérez, Mingo, Alex Ortiz, Sergio Díaz, Medina, Morán, Walter, Alex Cruz, Powel, Moragón, Seoane, Raul Fuster, Juan, Miki, Xisco Campos, Rodri, Gerardo y Eloy Gila. En el FC Cartagena Juan Ignacio ha llamado a: Casilla, Rebollo, Pablo Ruiz, Cygan, Bothelo, Clavero, Txiki, Cala, Lafuente, Toni Moral, Longás, Julien, Keko, Iñaki Muñoz, Riau, Víctor, Toché y Goiria.
Pues lo dicho, que ya es hora de que el Cartagena encauce su trayectoria y comienze a reportar alegrías a una afición que seguro que va a responder fiel a la cita y se verá un gran encuentro en un césped que (por cierto) ya está mucho mejor.
07 octubre 2010
Fallece Steve Lee, cantante del grupo Gotthard.
Dejamos un poquito de lado el mundo del fútbol para hacernos eco de una noticia, triste noticia, relacionada con mi otra pasión, la música. Hay veces que los sueños cuestan más caros de lo esperado y en esto es lo que Steve Lee nunca habría imaginado. Realizando el sueño de niño de cruzar Estados Unidos montado en una Harley-Davidson. El camino de Steve Lee, cantante y líder de la banda suiza de hard rock Gotthard, ha llegado a su fin a los 47 años por culpa de un fatal accidente cerca de Las Vegas.
Lee abandonó la autopista, a poco más de 100 km de Las Vegas con su motocicleta en compañía de otros acompañantes que recorrían Estados Unidos en un viaje de dos semanas a bordo de sus Harley Davidson. El motivo, la fuerte lluvia que en esos momentos caía en Nevada. Cuando se disponían a cambiarse la ropa y ponerse una adecuada a las condiciones climatológicas, un tráiler perdió el control y fue a parar contra una de las motos, que despedida por el impacto arrolló a Lee y acabó con su vida de forma instantánea.
En una ocasión Steve Lee aseguró sentir un "gran honor" por hacer un dueto con la cantante de ópera Montserrat Caballé. Como si de Freddy Mercury se tratase. El grupo suizo grabó también un disco en directo, cuyo título recordaba a uno de sus ídolos, Deep Purple, 'Made in Switzerland'. Un guiño a los pioneros de rock duro. Influenciados por la mágica guitarra de Richie Blackmore, Gotthard ha tocado en varias ocasiones versiones de sus canciones. A modo de homenaje.
La carrera de Gotthard comenzó oficialmente en 1992, año del lanzamiento de su primer disco en el que ya apuntaban maneras y mostraban sus credenciales. Un año despues llegó 'Dial hard', un disco algo más duro y comprometedor. Conquistada centroeuropa, en países como Alemania o Dinamarca, 'G' (1995) les catapultó a la fama. Luego vendrían sus acústicos, una forma de presentar las canciones que han adorado desde siempre. Era el año 1999 cuando llegó 'Open' y la decepción de muchos fans por agarrar fórmulas más comerciales. Baladas al piano como 'Heaven' asentaron al grupo gracias a un nuevo trabajo: 'Homerun'.
En 2003 hubo una regresión al pasado y una apuesta a los sonidos más crudos en 'Human zoo'. 'Lipservice' supuso una evolución y la llegada a los sonidos más rockeros. Y al reconocimiento. En 2007, con 'Domino effect' ya podían levantar el puño como una banda clásica. 'Need to belive', a finales del pasado año, ha sido su último trabajo discográfico. Ahora, temas como 'Lift you up', 'One Life, One Soul', 'Anytime anywhere' o 'Have a little faith' serán recordados para siempre por sus seguidores.
Descansa en paz.
Lee abandonó la autopista, a poco más de 100 km de Las Vegas con su motocicleta en compañía de otros acompañantes que recorrían Estados Unidos en un viaje de dos semanas a bordo de sus Harley Davidson. El motivo, la fuerte lluvia que en esos momentos caía en Nevada. Cuando se disponían a cambiarse la ropa y ponerse una adecuada a las condiciones climatológicas, un tráiler perdió el control y fue a parar contra una de las motos, que despedida por el impacto arrolló a Lee y acabó con su vida de forma instantánea.
En una ocasión Steve Lee aseguró sentir un "gran honor" por hacer un dueto con la cantante de ópera Montserrat Caballé. Como si de Freddy Mercury se tratase. El grupo suizo grabó también un disco en directo, cuyo título recordaba a uno de sus ídolos, Deep Purple, 'Made in Switzerland'. Un guiño a los pioneros de rock duro. Influenciados por la mágica guitarra de Richie Blackmore, Gotthard ha tocado en varias ocasiones versiones de sus canciones. A modo de homenaje.
La carrera de Gotthard comenzó oficialmente en 1992, año del lanzamiento de su primer disco en el que ya apuntaban maneras y mostraban sus credenciales. Un año despues llegó 'Dial hard', un disco algo más duro y comprometedor. Conquistada centroeuropa, en países como Alemania o Dinamarca, 'G' (1995) les catapultó a la fama. Luego vendrían sus acústicos, una forma de presentar las canciones que han adorado desde siempre. Era el año 1999 cuando llegó 'Open' y la decepción de muchos fans por agarrar fórmulas más comerciales. Baladas al piano como 'Heaven' asentaron al grupo gracias a un nuevo trabajo: 'Homerun'.
En 2003 hubo una regresión al pasado y una apuesta a los sonidos más crudos en 'Human zoo'. 'Lipservice' supuso una evolución y la llegada a los sonidos más rockeros. Y al reconocimiento. En 2007, con 'Domino effect' ya podían levantar el puño como una banda clásica. 'Need to belive', a finales del pasado año, ha sido su último trabajo discográfico. Ahora, temas como 'Lift you up', 'One Life, One Soul', 'Anytime anywhere' o 'Have a little faith' serán recordados para siempre por sus seguidores.
Descansa en paz.
04 octubre 2010
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