18 enero 2015

Qué difícil es ser del Cartagena

Qué difícil es ser del Cartagena. Más aún cuando las cosas no van bien. Y es que esto se veía venir, lo de que las cosas no iban a ir bien, digo. Ya cuando a final de la pasada temporada llegó el nuevo grupo inversor Sporto Gol Man 2020 ocurrieron cosas extrañas, no se sabía el qué ni el cómo pero algo no iba bien. Las buenas palabras y la demagogia de sus dirigentes nos están haciendo aguantar hasta el día de la fecha con mentiras y falsas promesas a unos y  otros. Veremos cuanto aguanta la paciencia de los empleados y futbolistas.

Y digo que es difícil ser del Cartagena porque esta afición y esta ciudad llevan en su ADN la negatividad por bandera. Cierto es que la actual junta directiva nos lo está poniendo a huevo, pero no es menos cierto que la plantilla no tiene culpa de ello y esta plantilla está dando grandes muestras de profesionalidad. Hoy, en el partido ante el Granada B, la afición estuvo a la altura. La verdad es que con poco que ofrezca el equipo el público se ilusiona y esa es otra de las características del cartagenero.

Se ha pasado de una afluencia de público que rozaba los 10.000 espectadores en el primer y maravilloso año en segunda división a los 2.000 escasos que vienen haciéndolo durante esta última temporada. Vale que el equipo hasta hoy, con Ribas al mando, no ofrecía nada; que el juego aburría hasta la saciedad y que no se ganaba en casa ni de casualidad. Todo eso es cierto, señoras y señores, pero ante el Granada B se ha visto que esta plantilla tiene un par de huevos y han dado un soberbio ejemplo de profesionalidad digno de admiración. Ya pueden ir tomando nota el señor Manzano, Javier Martínez, Javier Marco y compañía. Esta es nuestra plantilla, la que tendremos hasta final de temporada, ya que no se puede fichar (gracias a la nefasta gestión de la directiva en lo económico), con ellos hay que estar a muerte porque son unos grandes profesionales.

Es difícil ser del Cartagena como aficionado, sí, pero también lo es como periodista. Lo es porque casi ninguno de los últimos dirigentes que han pasado por el club han sido lo suficientemente honrados como para que la prensa confíe en su gestión y se pueda pensar en positivo. Excepción hecha de Fran de Paula quién, desinteresadamente, sentó las bases y mostró el camino por el cual había que seguir trabajando, demostrando que sí se puede. Fran nos demostró a todos que a partir de la ilusión y de las ganas (además de una buena preparación) se pueden hacer las cosas más que bien. Por desgracia su ejemplo no fue seguido por sus sucesores. Lamentablemente lo que tenemos hoy en día es una continuidad de lo que hemos tenido en Cartagena durante los últimos 20 años, lo de Fran de Paula parece haber sido un efímero oasis en medio de un vasto desierto repleto de despropósitos.

Y para los futbolistas, qué me decís de los futbolistas, ¿es difícil ser futbolista del Cartagena? Pues está claro que sí, al menos este año. Ponerse en su lugar; llegas a un equipo engañado, con unas espectaivas más que falsas, donde desde el primer día no sabes quién va a ser tu entrenador ni a qué vas a jugar, eso ya es, cuanto menos, desconcertante. Luego y como consecuencia de lo anterior no llegan los resultados y las cabezas se bloquean (porque los futbolistas no dejan de ser humanos y esas cosas pasan). Y para colmo, lo peor que le puede pasar a un trabajador: no cobrar. En el fútbol hay un porcentaje muy elevado de rachas -de estados de ánimo- y el hecho de no cobrar es lógico que no ayuda en nada a que los futbolistas estén todo lo lucidos que deberían.

Una mala gestión que ha llevado a que la plantilla sea corta, tan corta que cada semana es una odisea preparar una convocatoria. Las lesiones y las sanciones merman la plantilla. Dios quiera que no haya estampida de futbolistas. Todavía sigue abierto el mercado invernal y no todos los futbolistas del Cartagena han estado en el futbol profesional como para tener una buena cantidad de dinero ahorrado, algunos viven al día –como la mayoría de los trabajadores de este país- y eso hace que más de uno lo esté pasando tan mal que se esté pensando dejar el club y buscar otras alternativas laborales. Sería una lástima. Espero que todo se solucione y que los que vinieron a salvar al equipo cumplan sus promesas y con los compromisos que adquirieron. Sería una buena señal. Sería lo normal.

Es difícil ser del Cartagena. Lo es. Pero por suerte o por desgracia este el equipo al que queremos. Este es el equipo que tenemos, el equipo de nuestra ciudad. Nuestro equipo. Yo creo en los milagros ¿y tú?

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