31 octubre 2010

Al Cartagena se le apagaron las luces

Al parecer el FC Cartagena se ha empeñado esta temporada en enmendar las malas rachas de sus rivales, ya son varios los equipos a los que los de Juan Ignacio han servido de efecto balsámico, demasiados diría yo.

No es que el conjunto albinegro realizara ayer un mal partido, ni mucho menos, pero el desacierto de cara a puerta es cada jornada más pronunciado y la sensación de ansiedad de los delanteros cartageneristas aumenta de forma exponencial en cada encuentro. Si a esto le sumamos que ante el Villarreal B volvieron a aparecer los errores defensivos, obtenemos un cóctel realmente negativo para los intereses del FC Cartagena.

No seré yo el que descubra que al equipo le falta chispa, se percibe en los rostros de los jugadores, parecen un tanto deprimidos, al igual que el juego en general de todo el conjunto; se añoran la fluidez, velocidad, claridad de ideas, y sobre todo la pegada que hace muy poquito llevó a este equipo a realizar un juego soberbio que deslumbró a toda España, haciendo del Cartagena el equipo revelación de Segunda.

La pasada temporada a estas alturas de competición el FC Cartagena era líder invicto con veinte puntos en su casillero (cinco victorias y cinco empates) y había encajado tan solo seis tantos, por quince a favor. Esta, sin embargo, el Cartagena se encuentra muy lejos de los puestos de privilegio, con unos números bastante más pobres, tres victorias, tres empates y cuatro derrotas, con el doble de goles encajados (12) y uno menos anotado (14).

Ayer ante el filial amarillo se volvió a fallar en defensa, dos goles, uno al comienzo de cada periodo, dieron al traste con el planteamiento de los cartageneros, que vieron como sus numerosas llegadas a la portería rival se topaban una y otra vez con el meta Mariño, que ayer realizó un extraordinario encuentro, deshaciendo con maestría el peligro llevado por los delanteros visitantes.

Numerosas ocasiones para los visitantes y muy pocas para los locales, con la diferencia de la efectividad, nula para los primeros y excesivamente alta para los segundos, ayudados por Kiko Casilla y algunos desajustes en la zaga albinegra que facilitaron el trabajo a los delanteros amarillos.

Al final del encuentro quedó la sensación de un querer y no poder, de poner más corazón que cabeza, de que el equipo sufre ansiedad por hacer las cosas bien, por repetir lo de la pasada campaña. Esa ansiedad, esa presión, es la que estamos generando entre todos, aficionados, medios de comunicación y hasta el propio presidente. El listón está muy alto y por eso, tal vez deberíamos olvidar la pasada temporada y volver a plantear los objetivos para esta que nos concierne desde un prisma más humilde. Tal vez así podamos liberarnos de esa ansiedad y comenzar a disfrutar de una categoría tan bonita y a la que tanto ha costado llegar.

La próxima semana rinde visita el Granada de Fabri, el ex-técnico del Cartagena será sancionado y no se sentará en el banquillo, pero su equipo esta semana ha vencido por 4-0 al Xerez CD y va a ser un rival francamente rocoso y hay que estar ahí para apoyar.

Villarreal B: Mariño; Mano, Carlos Tomás, Kiko, Jaume Costa; Natxo Insa, Marcos Gullón; Iago Falqué, Facu Coria (Nico, m.73), Marcos García (Mauricio, m.88); y Nicki Bille (Hernán Pérez, m.75).

Cartagena: Casilla; Clavero (Goiria, m.72), Cala, Cygan, Botelho; De Souza, Longás (Iñaki Muñoz, m.54), Lafuente, Toni Moral (Keko, m.54); Víctor y Toché.

Goles: 1-0, m.5: Nicki Bille. 2-0, m.50: Marcos Gullón.

30 octubre 2010

Tyketo: "Don´t Come Easy" (1991)


Cuando tenía 13 años, y mientras todos mis amigos pasaban su tiempo libre en la calle o en el monte jugando a la guerra, yo (que era bastante rarito, debo reconocerlo) prefería pasar las horas en mi cuarto, con varillas de incienso y velas encendidas, escuchando discos una y otra vez hasta desmenuzar el más mínimo detalle de todas las canciones. Recuerdo que mi vecino Carlos me dejó prestados unos cuantos discos de vinilo que escuché una y mil veces en un equipo de música que todavía conservo en casa de mi madre. Uno de esos discos era “Don´t Come Easy”, de Tyketto.

Y es que cuando un disco desprende magia por los cuatro costados, un servidor tiene poco más que añadir. Con este “Don’t Come Easy”, Tyketto debutaron en el mundo de la música de manera rotunda allá por el año 1991, en él podemos encontrar melodías memorables en todos y cada uno de los diez cortes de los que se compone el álbum.

La voz de Danny Vaughn es, en mi opinión, una de las más carismáticas y cálidas del rock melódico. Guitarras limpias y armónicas acompañan en todas y cada una de las canciones a la voz principal, acompañados por unos escalofriantes coros, cuya fusión supone una exquisita manera de pasar un agradable momento musical deleitándose con tan magno trabajo.

Sobresale por encima del resto el tema con el que se abre el disco “Forever Young”, además de la supermegabalada de rigor “Standing Alone”, dos canciones que destaco porque fueron los singles con los que la compañía decidió promocionar el álbum; pero es que el resto de canciones del disco están a la misma altura, incluso alguna las superan; ninguna de ellas tiene desperdicio, os aseguro que muchos discos tienen canciones de relleno, pero en este todos los temas son soberbias composiciones de Hard Rock melódico.

Digamos que si este trabajo hubiese sido editado por Guns ‘n’ Roses o Bon Jovi hubiera vendido unos cuantos millones de copias en todo el Mundo pero, al tratarse de unos recién llegados, el mismo sólo llegó a destacar en el panorama rockero, recibiendo extraordinarias críticas y magníficos augurios para un futuro, un futuro en el que el rock melódico fue (desgraciadamente) desvaneciéndose poco a poco hasta llegar prácticamente a quedar como un género de culto para minorías.

Si simplemente os llama la atención o tenéis curiosidad por escuchar este estilo musical, os aseguro que estáis ante un disco ideal para hacerlo, canciones de muy fácil escucha, con estribillos pegadizos y muy asequibles para todo tipo de oídos. Sería una forma excepcional de conocer un poquito más el, muchas veces injustamente defenestrado, mundo del rock. Diez canciones, cuarenta y siete minutos que se pasan volando, de verdad, disfrutadlo…


https://mega.co.nz/#!LcIm3YgB!uA8orPLRSx85ETwDsI_sH7VbHLZpo3j3x1Imc1r8b9k

24 octubre 2010

Víctor deja los tres puntos en Cartagena.

Dicen las malas lenguas que los viejos rockeros nunca mueren y da la casualidad que ayer, los dos mejores jugadores del Cartagena sobre el terreno de juego fueron Víctor y Cygan, futbolistas ambos que sobrepasan con creces la treintena de edad y a los que muchos ya queríamos (me incluyo) retirar.

El Alcorcón dirigido por Anquela se presentaba en el Cartagonova tras un sorprendente inicio liguero, con catorce puntos merced a haber logrado la totalidad de los disputados en su feudo, además de obtener dos empates fuera de casa, condición con la que los madrileños no se encuentran tan cómodos como en su propio estadio.

Antes del comienzo del encuentro se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento de un joven aficionado y peñista cartagenero que perdió la vida en un accidente de tráfico a la corta edad de 22 años.

Los blanquinegros fueron claros dominadores de la primera mitad. Abanderados por un Víctor muy batallador, los de Juan Ignacio desplegaron un buen fútbol que a ratos recordó el juego fluido y vertical que deslumbró durante la pasada campaña. Buena primera mitad en general, con dominio local. Cabe destacar que el Cartagena muestra cada vez una mayor solidez defensiva y que la pareja de centrales formada por Cala y Cygan controló la situación a lo largo de casi todo el encuentro; también que Kiko Casilla se muestra cada vez más seguro.

El gol del veterano Víctor llegó tras un soberbio pase en profundidad de Mariano y una falta de entendimiento entre el central y el portero visitantes, que aprovechó el más listo de la clase para anotar (con mucha calidad) el tanto que, a la postre, daría la victoria a los cartageneros. Pero la mala suerte sigue haciendo mella en el Cartagena en forma de lesiones. Esta vez le tocó el turno al capitán Mariano Sánchez, que tuvo que retirarse del terreno de juego en el minuto quince de la primera mitad. Su lugar en la medular fue ocupado por el francés Julien Fernades, que cumplió con su cometido de manera correcta.

La sensación general fue que al partido le faltó ritmo, sobre todo tras la reanudación. Ambos equipos anduvieron un tanto relajados, a ratos apáticos. Muchas veces, el aficionado se pone en la tesitura de qué es mejor, si jugar bien u obtener resultados. Al parecer ninguna de las dos cosas satisface a algunos. Jornadas atrás, cuando el Cartagena no ganaba, la gente exigía resultados; sin embargo, ahora que el equipo no recibe goles y comienza a obtener resultados, resulta que el público (que es soberano) se aburre, e incluso se atreve a pitar al equipo en ciertos momentos. Parece que algunos ya no recuerdan dónde estábamos hace tan sólo quince meses.

Pero volviendo al partido, poca historia tuvo la segunda mitad en la que el más notable fue Víctor, este si que peleó todos los balones; Toché fue sustituido a los veinte minutos tras una faena (valga el símil taurino) para olvidar. Destacar que el público local acabó pidiendo la hora ante un pequeño atisbo de acoso visitante cuando el encuentro ya agonizaba.

Al final hay que hacer una lectura positiva del partido, los puntos quedaron en casa después de cinco jornadas sin conocer la victoria, ya van dos encuentros dejando la portería a cero y cuatro partidos sin perder. De todas formas, a este Cartagena le queda mucho por mejorar; las comparaciones son odiosas pero es inevitable acordarse de la pasada campaña. Este año tocará ponerse el mono de trabajo y sufrir.

Cartagena: Kiko Casilla; Txiki, Cygan, Cala, Botelho; Mariano Sánchez (Julien, minuto 15), Longás, Toni Moral, Lafuente (Clavero, minuto 75); Víctor y Toché (Goiria, minuto 68).

Alcorcón: Manu Herrera; Nagore, Sánchez, Nino, Rueda; Samuel, Rubén (David Sanz, minuto 72), Montañés, Carlos (Borja, minuto 60); Fernando Sales (Anuarbe, minuto 74) y Quini.

Goles: 1-0, Víctor (min. 11)

17 octubre 2010

Porra: FC Cartagena - AD Alcorcón.

Huesca y Cartagena empatan a nada.

SD Huesca: Andrés; Molinero, Corona, Echaide, Marcos (Jokin Esparza, min.61); Bauzá, Sastre (Galán, min.80), Helguera; Gilvan, Camacho y Roberto

FC Cartagena: Kiko Casilla; Txiki, Cygan (Iñaki Muñoz, min.46), Pablo Ruiz (Chus Herrero, min.24), Botelho; Mariano Sánchez, Longás, Keko (Lafuente, min.64), Julien; Toni Moral y Toché

Ya son cinco los encuentros que lleva el FC Cartagena sin obtener los tres puntos, el de ayer en el Alcoraz fue un partido malo, de los de solemnidad, un partido de los que aburren a más no poder, sin a penas disparos a puerta y con un juego (por parte de ambos conjuntos) que no enamora a nadie.

Si hubo algún equipo que propuso algo fue el Huesca, no es que hiciesen gran cosa, pero al menos Kiko Casilla tuvo que emplearse a fondo en un par de ocasiones, mientras Andrés, el cancerbero oscense, a penas tuvo trabajo durante toda la tarde.

El Cartagena se plantó en Huesca con una pequeña variante en su esquema habitual, presentó un centro del campo algo más poblado que en otras ocasiones, con dos medio centros defensivos para tratar de controlar algo más el centro del campo, y dotar de más libertad de movimientos a Longás, que actuó de media punta. El experimento funcionó solamente a medias; es cierto que se mostró algo más de seriedad defensiva, algo más de control, pero en la parte ofensiva al Cartagena se le apagaron todas las luces. Lo peor de todo es que el equipo no generó ocasiones, lo cual, según se venía diciendo, el Cartagena si estaba haciendo.

Debo reconocer que no veía al equipo desde el partido ante el Barcelona B, el cambio desde aquel partido ha sido abismal. Muchos han sido los comentarios desde entonces en torno a que el Cartagena juega bien pero no tiene suerte de cara a gol, que no materializa las ocasiones. Por lo que he podido ver, ese buen juego tampoco se está llevando a cabo, lo que hace que sea todavía más difícil obtener resultados. Se me antoja que sin disparar a puerta es realmente complicado ganar partidos.

Ante el Huesca el equipo tenía una premisa, no cometer más errores defensivos, pero en el minuto 13 de partido, en el primer saque de esquina de los aragoneses, Roberto cabeceó sin oposición de ningún defensor y Casilla realizó la primera gran intervención de la tarde. Quince minutos más tarde Marcos remató alto un pase de Gilvan que a punto estuvo de convertirse en el primero de los locales.

La mala suerte se ceba con el Cartagena en cuanto a lesiones se refiere, los dos centrales tuvieron que ser sustituidos durante el encuentro, primero fue Pablo Ruiz, que se retiró con una sobrecarga en los isquiotibiales de su pierna derecha y no acaba de encontrar la regularidad que le gustaría, después Cygan, que sufrió un golpe en la cabeza y tuvo que ser relevado tras el descanso por una pequeña conmoción.

Tan mal lo hizo el Cartagena en ataque que la mejor ocasión de los de Juan Ignacio fue un remate de Corona sobre su propia portería y que se fue fuera por muy poco nada más comenzar la segunda mitad. Un poco más de empuje de los visitantes niveló el encuentro pero sin ninguna señal de peligro, encefalograma plano en ataque. Lafuente entró para tratar de desnivelar el partido pero se contagió del ritmo cansino de sus compañeros y a penas generó peligro. Sin embargo, por la banda izquierda del ataque oscense llegó otra buena ocasión para los locales, esta vez fue una asistencia de Roberto a Helguera en la que el cántabro vio como su remata se topaba, una vez más, con una prodigiosa intervención de Casilla, que desvió de nuevo a córner.

Poco, muy poco ofreció el Cartagena ayer, por eso hay que dar por bueno el punto logrado e ir pensando en que nuestra liga no está por arriba sino por abajo. Es triste, pero este Cartagena va a sufrir mucho esta temporada, hay un buen equipo pero, por la razón que sea, este año no se ha empezado bien y costará mucho emprender la marcha. Esperemos que no se nos haga demasiado tarde.