25 agosto 2015

Harem Scarem - Harem Scarem (1991)


El debut de Harem Scarem Siempre me ha parecido de los mejores debuts de discos melódicos de todos los tiempos, así que podéis ir preparando las hombreras, sombra de ojos y pintalabios para ir ablandando el teclado, pues si buscáis muñequeras de pinchos y cinturones de balas... bueno, no es el momento para ello. 

El grupo se forma en Canadá a finales de los 80, extrayendo su nombre de la primera versión de Bugs Bunny. Tras unos comienzos bastante típicos y dignos (demo + clubs + discográfica = álbum debut) dan color en 1991 a su primer disco, Harem Scarem, una propuesta de corte elegante, melódica y romántica con un punto de optimismo en el ocaso del Hard Rock, que llegó a cosechar relativo éxito llegándose a filmar varios videoclips para promocionar el disco, aunque claro está, nunca llegaron a ser un fenómeno de masas. 

Por otra parte la producción del disco es sublime; el sonido ultralimpio a lo largo de los 10 temas que lo componen, acompañado por unos coros que son otra de las señas de identidad que caracterizan al  grupo, hecho palpable desde el primer tema, "Hard to Love", un pelotazo melódico y pegadizo. Inicio brutal para seguir con un medio tiempo precioso, "Distant Memory", un tema para revivir el amor perdido, "That our love could be more than a distant memory"... de esos para echar el corazón por la boca oiga, porque los hijos del rock también tenemos sentimientos. Y para qué engañarnos, el disco tiene mucho amor para compartir por lo que podemos sacar bien orgullosos nuestro lado mas gayer con "With a Little Love", otro temazo donde los haya con esa fuerza y feeling del que este disco va sobrado.

Por si no estábamos poco aceitosos llega el baladón del disco, una hermosa melodía de piano (a la que se acopla la preciosa voz de Harry Hess) nos introduce en "Honestly", power ballad de libro a la altura de las más grandes, ideal para esos recopilatorios de grandes baladas del rock que todo jebitrón debe grabarle a la parienta, o para endulzar esos momentos... ejem, bueno... intimos.

"Love Reaction", medio tiempo con deje desenfadado que nunca me ha enamorado, pero tiene su rollete, aunque se queda algo cojo cuando lo que viene después es "Slowly Slipping Away", otro de esos temas que desbordan sentimiento y esperanza con un estribillazo de los que se graban a fuego en el pabellón auditivo, y para el cual se grabó otro videoclip.

Imposible no esbozar una sonrisa con "All Over Again", tema cargado de feeling buenrollero, al igual que su sucesora "Don't Give Your Heart Away", un trabajo vocal precioso con un animado estribillo que alegraría cualquier anuncio de telefonía móvil. Pero como no todo va ser happyness, nos sumergimos ya casi al final en la atmósfera oscura de "How Long" en la que Harry Hess nos va abriendo tranquilamente la puerta a ese momentazo del 1:08, cuando el tema explota por todo lo alto en otro puente para enmarcar y estribillazo de los de corear a un volumen brutal, "How loooong, 'till my heart can love agaaaain...", genial, para llorar de alegría. 

Cerramos la obra con "Something to Say", tema acústico con una espléndida intro del guitarrista Pete Lasperance y que deja un aire melancólico para terminar, poniendo punto y final a este derroche de amor melódico.  

Estamos, como podéis observar, frente a un disco de una calidad suprema, la técnica de Pete Lesperance unido a una habilidad pasmosa para fabricar melodías hacen de las guitarras de este disco una auténtica delicia para los oídos, brindando un feeling que en contrapunto con el ritmo romántico del disco, no cae en pasteladas empalagosas o acompañamientos insulsos sino que aporta ese punto melódico que destaca y nos vuelve locos. 

El otro protagonista absoluto es Harry Hess, el chulazo de rizos que vocea y atenta contra la capa de ozono, una de las voces más bonitas que he oído nunca, ultrarasgada y no menos carente de feeling que las guitarras, con las que se complementa perfectamente formando uno de los mejores combos melódicos de la historia, y cuya genialidad aún se extenderá en su siguiente disco, Mood Swings, otra obra maestra y punto de inflexión de la banda hacia un cambio de estilo que experimentarían en Voice of Reason, que nunca me llamó la atención en exceso y que va derivando en experimentos hasta acabar haciendo un par de discos de pop, para retomar un poco la onda más melódica en sus últimos discos (pero lejos de la genialidad de antaño) de los cuales escuché algun sample y tampoco me convenció, será porque busco en ellos esas guitarrazas melódicas y limpias en vez de producciones más modernas. 

Además, como os regalo la versión japonesa, trae tres temas extra en acústio. Lo dicho, espero que disfrutéis de este derroche de Hard Rock melódico de los que hoy por hoy ya no se fabrican y que podáis deleitaros con semejante obra. 

Enjoy!

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1 comentario:

Anónimo dijo...

QUE GEÑIÑIÑIOOOO BUENISIMO GRACIAS