21 marzo 2010

1-0: Hoy ha sido un gran día.

Hoy me desperté temprano, algo nervioso, inquieto tal vez, con un resfriado de tres pares de huevos, pero contento. Hoy era un día especial, no era un sábado al uso, ya que hoy vería a mi Cartagena por segunda vez en esta temporada. Hoy, independientemente del resultado, volvería a emocionarme en directo con los colores de mi equipo. Hoy de nuevo iba a respirar el aroma del césped al presenciar un partido de mi Efesé “in situ”. Hoy volvería a ver de cerca, a pesar de estar tan lejos de casa, a mi equipo, a mi gente, a los que con tanta ilusión (y tristeza a la vez) estoy siguiendo desde la lejanía durante esta mágica temporada.

Ya hace un par de días que quedé con David, otro chaval cartagenero que está en Ferrol por el mismo motivo que yo, para ir con él hasta Vigo. A las 12:00 ya lo tenia en mi piso, le invité a comer una paella especial que me habían enseñado a hacer no hace mucho, y que por cierto fue todo un éxito. Después de comer saldríamos hacia la ciudad pontevedresa en mi coche. Eran las 14:00 aproximadamente, el parte meteorológico anunciaba lluvia en Vigo, así que fuimos pertrechados con ropa de agua y paraguas por si acaso. Ya en Vigo y antes de llegar al campo de fútbol vimos por la calle a dos chavales con la camiseta del Cartagena, al no saber exactamente donde estaba situado el coliseo celeste fuimos a saludarles, y les preguntamos que por donde quedaba el estadio, mas o menos indicaron por donde y les invitamos a subir al coche para llegar hasta él, aunque, no se por qué razón, prefirieron gastarse 6€ en un taxi, si es que a veces los cartageneros somos raricos… prometo que no íbamos tan mal vestidos.

Finalmente llegamos sobre las 16:30 a Balaídos, no sin antes haber dado unas cuantas vueltas por la ciudad hasta lograr dar con él. A penas llovió en Vigo, aunque por el camino si cayó bastante agua. Una vez allí encontramos rápidamente al grupo de valientes cartageneros que se habían metido entre pecho y espalda 15 horas de autobús hasta llegar a Vigo, a pesar de ello estaban más contentos que unas castañuelas, dispuestos a disfrutar con su Cartagena. Ole por ellos, me quito el sombrero.

Qué alegría me dio encontrarme con tanto cartagenero, allí estaba Pencho (el “presi” de la Federación de Peñas), el “Cabopalo”, el Sabater, Antonio (gracias crack, y a Yolanda y a Cristina, y a Juan…) y otros 30 valientes más; allí, además, ya había quedado con Inma, una amiga que había ido con sus padres y su novio hasta Vigo (¡gracias también por todo!, y perdón por haberme ido sin despedirme); también llegó un autobús desde la localidad coruñesa de Coristanco para animar a nuestro portero Rubén.

Yo estaba feliz, el resultado del partido era lo de menos… A las 17:30 saltaron los dos equipos a calentar, ¡qué sensación!, ya casi lo había olvidado... A pesar de todo, de la situación tan extraña que estoy viviendo, del marco en que se desarrolla ahora toda mi vida, las sensaciones de cara al partido no eran las mejores; algo me decía que el encuentro no seria nada fácil, que el Celta iba a rascar algo, y así se lo hice saber a David.

Estábamos sentados en uno de los laterales, casi de incógnito, mezclados con la afición del Celta, muy agradables por cierto, y escuchando como comentaban con admiración algunos detalles del juego y sobre los jugadores del Cartagena, como vivían con cierto pavor cada salida al ataque del que realizaban los de JIM, y como celebraron el gol y la victoria final, casi no se lo creían, pequeños y mayores se abrazaban con los ojos brillantes, la alegría de sus caras contrastaba con la tristeza de los cartageneros allí presentes. Sinceramente, me alegré por ellos.

Nada más finalizar el partido nos volvimos para Ferrol, David no durmió nada la noche anterior (esas fiestas ferrolanas…) y al día siguiente le tocaba guardia, así que no había tiempo que perder, me hubiera gustado quedarme para despedirme de la gente y para saludar a los miembros de la plantilla, pero no pudo ser. La semana que viene, si Dios quiere, estaré en Cartagena (ya llegan las vacaciones) para presenciar el partido ante el Elche, por lo que aprovecharé para saludar a todos con más detenimiento. A la vuelta llovió bastante, hubo que conducir con cuidado, a las 22:30 ya estaba en casa, ha sido un día ajetreado, estoy cansado, me duele la cabeza (me tomare un paracetamol) y no se ha ganado; pero a pesar de todo ello ha sido un bonito día. Ya echaba de menos uno.

Hoy se ha dado un pequeño paso atrás, se ha dado vida a los perseguidores, se ha añadido un poquito de leña a la lumbre de una liga que ya de por sí estaba calentita y que promete alcanzar temperaturas de escándalo en este ultimo tramo. Hoy la liga se ha puesto todavía más bonita (hoy juegan el Levante y el Betis, si ganan empatarán a puntos con el Cartagena). Esta es la grandeza del fútbol, unos ganan y otros pierden, a unos les reconforta y a otros les mortifica. Pero cuando la deportividad está presente y reina la cordialidad, cuando afloran los sentimientos, cuando algo consigue ponerte la piel de gallina, entonces es cuando este deporte se hace, si cabe, aún más grande… es por eso por lo que no puedo vivir sin él.

Personalmente espero que este cuento de hadas tenga un final feliz, se que lo tendrá. Por cierto, la crónica del partido la podéis leer en los medios de comunicación, yo ya hablé de fútbol. Ahora me voy a la cama, ha sido un día repleto de emociones, buenas noches...




5 comentarios:

  1. Jose Antonio21/3/10 12:44

    Emocionante tu narracion amigo, espero que pronto puedas disfrutar de tu equipo. Un saludo desde Vigo.

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  2. Aficionados como tú son los que hacen grande a un club. Gracias.

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  3. Saón redondico21/3/10 16:25

    Muy bonito, sí señor. Espero que contra el elche puedas (podamos) disfrutar de una victoria!!

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  4. sentir190721/3/10 20:10

    Si señor , muy buen relato , gracias el resultado , que después del viaje tan largo.........pero bueno yo siempre digo que el salir de tu ciudad para ir a otra y pasarlo bien es lo más importante de los desplazamientos , luego si se gana ya pues..... ¡¡¡ saludos ¡¡

    www.sentir1907.blogspot.com

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  5. Yo tampoco me fui triste de allí, seguimos salvados, y seguimos con ilusión de estar ahí arriba, pasamos un buen finde y en buena compañia. q mas se puede pedir?
    Efeseistas por españa a tope!
    Muchas de nadas!

    pd:Gracias a ti me invitan a paella el jueves);)

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