16 julio 2017

FC Cartagena, vísteme despacio que tengo prisa...

“Las prisas no son buenas consejeras”. “Despacito y buena letra”. “Juez con prisa, juez que yerra”. ”Vísteme despacio que tengo prisa…” Ya veis que son muchos los refranes que hablan de lo bueno que es hacer las cosas despacito, además también lo dice la canción del verano. Y parece que eso es lo que se está llevando a cabo religiosamente en el FC Cartagena en el asunto de la confección de la plantilla para esta temporada que empezará en poco más de un mes. Pues qué queréis que os diga, yo lo veo estupendamente.

Me parece fantástico que en el club no pierdan la cabeza, que sigan trabajando a su ritmo, convencidos de un método de trabajo que les ha traído éxitos desde su llegada hasta ahora y que, a buen seguro, se lo seguirá trayendo en un futuro. Pero más allá de los fichajes –que está claro que en este tramo de la temporada son pieza clave- en el Cartagena se está trabajando bien en otros muchos aspectos como entidad y eso hace mucho para que el ambiente que se respirará, la masa madre de la que tendrá que alimentarse todo lo que rodea al club durante la venidera temporada será, no me cabe duda, más apetecible que la de otros clubes que están tirando la casa por la ventana contratando nombres a golpe de talonario. Y eso señoras y señores, todos lo sabemos, no es garantía de éxito, que se lo digan sino al Atlético de Madrid de Kiko, Hasselbaink, Valerón, Solari, Molina y compañía.

Creo sinceramente que, más allá de formar un grupo de jugadores de calidad superlativa (lo cual en segunda b, seamos sinceros, es una utopía) se debe formar un grupo de gente comprometida, con calidad por supuesto, pero comprometida ante todo, dispuesta a partirse la cara domingo tras domingo por este escudo y por esta afición. Eso será determinante para que a final de temporada se consigan los objetivos. La unión del vestuario será esencial y para ello creo que se ha acertado plenamente en la renovación del capitán Juan Carlos Ceballos porque, desde fuera y sin conocerlo personalmente, me parece un tío comprometido e implicado con el proyecto y con la ciudad, pero sobre todo me parece una persona con carisma y, por qué no decirlo, con un par de pelotas. Será pieza clave para que en ese vestuario exista esa cohesión y ese compromiso tan necesario en toda plantilla que aspire a ascender de categoría.

Que llegarán los fichajes no nos quepa duda. Al final serán 20 los que pelearán por un puesto en el once titular que disponga cada fin de semana el míster Alberto Monteagudo, estoy seguro de que los veinte tendrán calidad suficiente para pelear por un puesto cada fin de semana. El mercado está caro, muy caro, y se han escapado primeras opciones interesantísimas de futbolistas que han decidido marchar a otros equipos a cambio de una buena cantidad de dinero. Pero en el fútbol (como en la vida) el dinero no lo es todo. Está claro que cuanto más dinero pagues por algo, podrás comprarte teóricamente mejores cosas, pero qué queréis que os diga, yo no necesito un Iphone de 1000 euros si mi BQ de 200 funciona a la perfección, saca una fotos cojonudas y además puedo llamar por teléfono (es un decir).

Creo, y lo creo de corazón, que lo más importante para que a final de temporada se produzca el ascenso de categoría no radica tanto en la calidad técnica de los futbolistas que conformen la plantilla (que es un factor determinante, no lo pongo en duda, y estoy seguro de que tenderemos un equipazo) sino más bien en la calidad humana y en la piña que se pueda formar. Pero ojo, que no hablo sólo de piña entre los propios futbolistas y el cuerpo técnico, sino también del ambiente general que se respire en el entorno del club, me refiero a la comunión entre afición, prensa, jugadores, cuerpo técnico, empleados y directivos. Me refiero a que la conjunción de todos esos factores funcione bien, ese será, bajo mi punto de vista, el factor fundamental y determinante para que se logren éxitos.

Si desde el club se logra mantener la cordura y la calma a la hora de pagar fichas asumibles. Si no se rompe ese equilibrio; si no se generan envidias en el seno de la plantilla debido a grandes diferencias salariales. Si desde fuera todos ayudamos a que se trabaje en un ambiente de serenidad, cordura y normalidad; si confiamos en el trabajo de los profesionales que gestionan el club (creo que se merecen todo el crédito del mundo) y los dejamos trabajar con calma y sin la presión que supone tener a afición y prensa diciendo a diario en redes sociales que queremos fichajes y lo bien que lo están haciendo el resto de equipos en este sentido.

Pero sobre todo, y lo más importante para que un buen matrimonio entre equipo y afición llegue a buen puerto es, como ya dije, apoyar a los nuestros, en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad, todos los días de nuestra vida. Siendo comprensivos, vehementes y tendiendo la mano cuando más nos necesitan. Porque a las buenas es fácil estar ahí, todos lo sabemos y lo hemos comprobado, pero a las malas nos empezamos a poner nerviosos y si el amor no es verdadero, si no somos fuertes, la relación se desmorona y la desconfianza aumenta.

En definitiva, lo que quiero decir con esto es que vamos a tener un equipazo, a lo mejor no es el más caro, pero entre todos vamos a hacer que la plantilla del FC Cartagena sea la mejor de la categoría, si no por sueldo y calidad, sí por convicción y por cojones. Estoy seguro de que estaremos ahí, peleando con los mejores.

Una última cosa, recordemos que la temporada es muy larga, que suceden muchas cosas a lo largo de la misma, rachas buenas y malas y que debemos ser pacientes y confiar, no por empezar bien vas a salirte de la tabla ni por empezar mal debemos volvernos locos. No hay que irse muy lejos para comprobarlo.

Nada más, vamos despacito pero con buena letra, esta semana llegarán los fichajes, y si no, pues la siguiente… #SiempreEfesé

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